abril 30, 2022

Cómo Comenzar un Negocio en Línea (E-Commerce)

Comenzar un negocio en línea nunca fue tan importante, ni tan fácil, como lo es hoy en día.

Solo durante el año 2021, las ventas minoristas de negocios en línea alcanzaron un valor global de 4,9 millones de millones de dólares; un valor que, se calcula, aumentara alrededor de un 50% en los próximos 3 años.

En épocas de guerras y pandemias, pocas industrias pueden presumir de una tendencia tan marcada al crecimiento.

A la vez que los modos de consumo cambian y se vuelcan de lleno a la Internet, así también avanza la tecnología que facilita la creación de negocios en línea cada vez más rápidos, versátiles, seguros y rentables.

Hoy en día, no hace falta ser un programador ni un diseñador web, ni invertir grandes cantidades de dinero, para comenzar un negocio en línea: basta con tener objetivos claros, estar dispuestos a dedicarle el tiempo necesario, y seguir una serie de simples pasos.

Como Comenzar un Negocio en Línea

1. Encuentra una necesidad

Una de las primeras leyes de la mercadotecnia es que antes que el producto, viene la necesidad.

Encuentra una necesidad latente, un mercado desatendido al que puedas apuntar, y desarrolla tu idea de negocio en torno a esa necesidad.

Esta es una de las etapas donde más importancia toma la creatividad y la atención, pero también la prudencia: asegúrate de investigar si la necesidad que percibes está realmente desatendida para no terminar invirtiendo en un mercado saturado o, peor, uno inexistente.

2. Define un plan de negocios

Una vez que has encontrado una necesidad y un mercado desatendido, e ideado cómo vas a satisfacerla, sea con un producto o un servicio, lo que sigue es desarrollar un plan integral de negocios: un documento en el que establezcas en profundidad los detalles del mercado en el que vas a operar, las características que definen a tus clientes meta, los objetivos a largo, mediano y corto plazo de tu negocio, y también los costos, al menos iniciales, para poder determinar la inversión inicial aproximada en que deberás incurrir, sea con tus propias fuentes de financiación, o a través de financiación de terceros (bancos, prestamistas, etcétera).

El plan de negocios es el esqueleto de tu negocio en línea y, por lo tanto, mientras más robusto y abarcativo, más posibilidades de éxito tendrás a la larga.

Es también una buena oportunidad para analizar a fondo a los demás jugadores del sector, es decir, a la competencia.

¿Qué hacen ellos para satisfacer la necesidad latente que has identificado? ¿Cómo lo hacen?

Además, una buena práctica es encontrar negocios en línea que operen en otros mercados similares, en otras regiones o países, de los que puedas aprender.

Al tratarse de un negocio en línea, también es buena idea definir el alcance que tendrá tu oferta, al menos en las etapas iniciales.

En general, querrás atender a la demanda local de tu zona, en donde los costos (y los riesgos) son menores.

Puedes planear expandirte a futuro, pero recuerda que muchas veces, en los negocios, menos, es más.

3. Crea tu negocio en línea

En esta etapa, si se tratara de un negocio tradicional, estarías buscando un local para rentar, pensando en habilitaciones, permisos, reformas, etcétera.

La maravilla de comenzar un negocio en línea, hoy en día, es lo accesible, y rápido, que puede llegar a ser: en la mayoría de los casos, basta con seleccionar una plataforma, un nombre de dominio (la dirección web de tu negocio), y avanzar.

Las plataformas son, en esencia, aplicaciones que facilitan la construcción y ejecución de operaciones complejas.

Las plataformas de negocios en línea reducen en mayor o menor medida la complejidad de crear una tienda en línea, tanto desde el punto de vista del front-end (lo que se muestra en la web, lo que el cliente ve), como del back-end (lo que sucede “detrás de la pantalla”, lo que el cliente no ve).

Existen una gran cantidad de plataformas de negocios en línea con distintos niveles de complejidad y de costos.

Una de las más potentes, y a su vez complejas, es la combinación de WordPress (el Sistema de Gestión de Contenidos, o CMS, más potente del mundo) y WooCommerce; mientras que Shopify, por ejemplo, es mucho más simple de montar y de operar, aunque mucho menos versátil en cuanto a diseño y a funcionalidades.

Otras populares son Wix, Magento y Bigcommerce, solo por nombrar algunas.

En definitiva, debes investigar y comparar para determinar cuál es la plataforma que mejor se adapta a ti, teniendo en cuenta, sobre todo, la curva de aprendizaje (¿necesitarás ayuda para crear tu tienda o podrás aprender a hacerlo por ti mismo?), los costos de montado y de mantenimiento, la versatilidad de diseño, la calidad del soporte técnico, y las posibilidades de crecimiento.

4. Enfócate en el servicio

Entre el 80% y el 90% de los negocios en línea fracasan, sobre todo debido a la principal dificultad que enfrentan al comienzo de su existencia: atraer clientes.

No es novedad que la oferta de productos y servicios colma cada rincón de la Internet, y tu negocio no ha hecho más que sumarse, seguramente, a un espacio altamente saturado. ¿Entonces? Debes enfocarte en el servicio.

Sobre todo, en el aspecto comunicacional del servicio: invierte tiempo (y/o dinero) en una buena estrategia de comunicación en redes sociales, a la vez que en la optimización SEO (para buscadores) de tu negocio en línea.

Establece una presencia clara en los espacios digitales en los que normalmente pasan su tiempo tus clientes, interactúa con ellos, aprende a interpelarlos para generar interés que se traduzca en tráfico web para tu negocio.

El tráfico web de calidad llevará a las ventas y te dará la oportunidad de ahondar aún más: el servicio postventa es fundamental para garantizar que los clientes ocasionales se conviertan en clientes recurrentes.

Asegúrate de recolectar información de tus compradores desde el primer día, sobre todo correos electrónicos, con los que podrás llevar adelante una estrategia de email marketing, altamente efectiva en el esquema de crecimiento de los negocios en línea.

5. Mide los resultados, ajusta, y vuelve a medir

Una de las ventajas más atractivas de los negocios en línea es la posibilidad de medirlo todo.

Ya lo decíamos antes: recolecta tanta información como puedas de tus clientes, así como de las visitas que recibas en tu negocio en línea, y utiliza esa información para medir los resultados reales de tus campañas y de tu comunicación.

Pero no te quedes con los datos, sino que actúa en base a ellos, ajusta tu estrategia para crear un ciclo retroalimentado de acción, medición, análisis, ajuste y acción.

Crear tu primer negocio en línea no tiene por qué ser mucho más difícil que cualquier aventura.

En el proceso, aprenderás a manejar nuevas herramientas, a la vez construirás un negocio rentable con la capacidad de perdurar en el tiempo y de crecer a la par de las corrientes de consumo que están marcando a nuestro tiempo.